¿Embarazo Adolscente?
¿Ha sido siempre el embarazo adolscente una problemática social?
El embarazo como tal, es decir dar a luz un hijo, es un proceso que no deja indiferente a la sociedad, porque se trata del primer acto de una trama gran complejidad e importancia; el proceso de integración de un nuevo individuo a eso que llamamos sociedad.
Por lo tanto es de gran importancia las condiciones sociales en que se encuentran quienes están a cargo de iniciar el proceso de integración de ese nuevo ser, es decir los padres. Las condiciones en que se encuentren son por su puesto relativas al marco social y cultural en el que ellos se desenvuelven, marco que determina los mecanismos a los individuos tienen que recurrir para cubrir sus necesidades básicas, como también las expectativas de vida que ellos poseen y por lo mismo distintos tipos de necesidades que se generen según esas expectativas.
En este sentido el embarazo adolscente como problemática se relaciona con las expectativas de vida que poseen quienes son parte de la sociedad.
Si analizamos históricamente las edades de maternidad nos daremos cuenta que en siglos pasados y a principios de este siglo también era normal contraer matrimonio y comenzar a tener hijos alrededor de los 15 años, una vez que la mujer era fértil ya estaba en edad de casarse. Se pasaba directamente de la niñez a la adultez.
El término adolescencia nace para denominar una etapa de transición entre esos dos períodos de la vida, un período de preparación para desempeñar las actividades propias de la adultez. La pregunta que cabe hacerse es que se realiza durante la adolscencia que es fundamental en el desempeño de social del adulto.
Esa actividad consiste principalemente en recibir educación formal y es debido a la obstrucción que peude generar sobre esa actividad el embarazo adolscente que se convierte en una problemática.
La emergencia de la institucíón escolar es relativamente moderna, recordemos que el instituto nacional fue creado recién durante la época de independencia del país y más aún los programas de masificación de esa insitutción a través de la creación de colegios y de profesionales a cargo de la educación comenzó en los gobiernos conservadores (en 1842 se funda la primera de ellas; la escuela de preceptores de Santiago).
Así comienza a emerger en la sociedad la idea de que se debe asistir al colegio, idea que recién se convirtió en olbigación durante la época parlamentaria con la creación de la ley de instrucción primaria obligatoria (1920). Estos son hitos que evidencian un proceso paulatino en donde la educación se va convirtiendo en una expectativa social de vida y a la vez en un mecanismo útil para adquirir cierto rango social. Cada vez van aumentando los años de escolaridad en la población como también, comienza a masificarse la educación superior.
Esto acompaña a un proceso de profesionalización en donde se exige un mayor manejo de información en cada individuo para que pueda desempeñar las distintas labores que emergen como necesarias donde se perfeccionan las distintas profesiones , después de todo no es por casualidad que a la sociedad en la que actualmente vivimos se le llame sociedad de la información.
Es así como el embarazo adolscente es un conflicto proque obstruye una de las principales exigencias que realiza la sociedad hacia las personas, es decir el proceso de educación formal que es relativamente nuevo.
Esto porque pese a que existen leyes que exigen que cada uno de sus individuos termine cuarto medio, junto con impedir que se expulse a las alumnas embarazadas de cuarto medio, debemos recordar que estas leyes son relativamente recientes y que pese a elas se obstruye el proceso, sobre todo si las familias de los padres adolscente son vulnerables económicamente, ya que para iniciar e integrar al nuevo ser en la sociedad se necesitan recursos monetarios los que en el caso de no existir deben ser conseguidos por los padres adolescente quienes van de a poco poseyendo más dificultades para realizar sus estudios escolares y ven más lejana y dificultuosa la posibilidad de recibir educación superior que se va conviertiendo de forma progresiva en una expectativa de vida más masificada.
Esto se evidencia en el aumento de la matrícula que ha poseído este nivel educacional, como también en la cantidad de recursos que están dispuestas a invertir las familias (alrededor del millón y medio anual).
Es por esto que el problema debe tomarse desde dos aristas por un lado la prevención del embarazo y por otro lado la ampliación de las facilidades de estudio (tanto a nivel escolar como superior) a los padres adolscentes y de esa forma impedir que suba o disminuir la taza de abortos.